Si crees que cocinar pasta con alcachofas es complicado, prepárate para sorprenderte: esta receta es fácil, deliciosa y con un toque gourmet. Las alcachofas son el ingrediente clave de esta receta. Al hornearlas bien, quedan crujientes por fuera y conservan su sabor natural. En este plato las combinamos con pasta spiralotti y una salsa cremosa de yema de huevo y Galmesán, logrando un equilibrio entre la suavidad de la pasta y la textura de las alcachofas. Es una receta sencilla, práctica y con ingredientes de calidad.
Ingredientes (2 personas)
- Miso negro: 1 cucharada
- Huevos: 2 uds
- Pasta (Spiralotti): 200g
- Alcachofas: 3 uds
- Galmesán: 60g
- Pimienta
- AOVE
- Sal
Preparación
- Limpiar las alcachofas quitando las hojas externas y la punta. Cortar por la mitad y quitar con un cuchillo o una cuchara pequeña la parte interna. Luego, cortarlas en tiras muy finas y ponerlas en una bandeja, aliñar con aove y sal. Hornearlas a 180º durante media hora hasta que se pongan crujientes.
- Mientras tanto, poner el agua a hervir. Cuando esté hirviendo poner en un bol el galmesán rallado, las dos yemas y un poco de clara de huevo. Cocinar al baño maría y remover la crema hasta que tenga una consistencia cremosa y sin grumos durante algunos minutos. Dejar a parte y poner la pasta a cocinar.
- Escurrir la pasta con una cuchara, para dejar el agua de cocción en la olla. Añadir la pasta en el bol con la salsa y darle vueltas por algunos minutos, siempre al baño maría. Si hace falta puedes añadir unas cucharas del agua de cocción.
- Servir en un plato la pasta, añadir pimienta y las alcachofas crujientes encima.
Y, ¡listo! Esta receta demuestra que con ingredientes de calidad y un par de pasos se puede preparar un plato completo y sabroso. ¡Una receta que te sorprenderá por su sabor!
