Esta sopa parte de un sofrito clásico, una de las bases más importantes de la cocina mediterránea. Trabajarlo bien desde el principio marca la diferencia y no solo sirve para esta receta: es una técnica que después puedes aplicar a guisos, fondos o cualquier plato del día a día. Aquí el sofrito es el protagonista y el punto de partida del sabor.
Ingredientes
- Apio
- Zanahoria
- Cebolla
- Romero
- Tomate frito
- Sal
- Vino tinto
- Patatas
- Champiñones
Paso a paso
- Picamos bien fino el apio, la zanahoria y la cebolla.
- En un cazo con aceite añadimos las tres verduras con una ramita de romero, y cuando este rehogado 5 minutos quitamos el romero y añadimos unas cucharadas de tomate frito.
- El secreto es reducir, así que cuanto más lo dejemos reduciendo más sabor tendrá.
- Echamos la sal y un poco de vino tinto y dejamos reducir.
- Para la guarnición cortamos unas patatas y champiñones en dados, lo añadimos al sofrito, salamos y cubrimos con el caldo de verduras.
- Lo dejamos cocer hasta que esté la patata hecha y servimos.
El resultado es una sopa con cuerpo, bien construida y muy versátil. Una receta que no solo resuelve una comida, sino que ayuda a entender mejor cómo crear bases sabrosas que funcionan en muchas otras preparaciones. Ideal para tenerla como referencia en la cocina cotidiana.
