Cerramos la serie volviendo a lo esencial: trabajar el sabor desde la base. En esta sopa, la panceta y el puerro son los protagonistas, una combinación clásica que funciona porque equilibra grasa y suavidad desde el primer momento. A partir de ahí, se completa con básicos de despensa como el vino, la soja y los fideos, construyendo un caldo con carácter y bien estructurado.
Ingredientes:
Paso a paso:
- Empezamos cortando la panceta en trozos pequeños y la hacemos sudar con un chorrito pequeño de aceite y dejamos que se dore hasta que quede crujiente.
- Yo la he tostado en dos tandas, una con ajo para que le dé sabor.
- Cuando lo retiremos del fuego salamos un poco la panceta.
- Cortamos el puerro en trozos finos y lo añadimos al aceite que ha sobrado de la panceta y lo rehogamos bien.
- Lo juntamos con la panceta y añadimos un poco de vino blanco y un chorrito de soja.
- Dejamos que reduzca el vino y cubrimos con caldo. Echamos los fideos, y listo :)
El resultado es una sopa con fondo, sabrosa y bien ligada, que demuestra cómo unos pocos ingredientes bien utilizados pueden dar mucho juego. Una receta pensada para aprovechar lo que ya tienes en casa y para perder el miedo a cocinar desde la base, entendiendo cómo se construye el sabor.
